solo pasaba a saludar...

Distraído, como de domingo, dejo caer el vaso que contiene toda mi valentía y te miro desde la distancia cobarde, gritando en mi interior, todo lo que no soy capaz de susurrarte. Te alejas como siempre en el bus nº 7, dirección sur, con una estela de frescura y adornando la tercera fila de asientos. Tu melena aún me reclama las caricias que comprometí mientras leías distraída en el parque, ese adonde te seguí envalentonado otra tarde más pensando que esa seria la adecuada, pero siempre hay alguna excusa… siempre encuentro algo, justificando mi desidia y dejando margen a que mañana, quizás mañana seas mía. Esta ciudad me está matando pero en este suicidio, no hay mar donde arrojar el cadáver, ni recipientes que guarden los besos, todos los que te daría. Sera mejor intentar ahogarse en humo y licor, aunque ya se que no te olvido, pero ayer durante dos segundos y un latido, pensé que lo había conseguido.
De vuelta pero aún llegando……..
que doloroso el olvido...y ese momento en el que uno cree que logro el olvido y no?...ay...no es mi mejor momento para recordarlo